Mi Power
Mi madre me ha convertido en una persona Power, ya que su enfoque de la crianza siempre me ha demostrado que la verdadera fuerza reside en la paciencia y el apoyo incondicional. Siempre ha sido una madre que ha fomentado la apertura y el optimismo, tanto en las pequeñas acciones cotidianas como en las decisiones más importantes de la vida. Me ha dejado con un aprendizaje de por vida de que las relaciones y cómo tratamos a los demás constituyen el "Power" supremo. De la introversión a la extroversión: en mi infancia tendía al silencio y a jugar por mi cuenta. Recuerdo perfectamente que, a una edad muy temprana, me quedaba de pie mirando el caos y deseaba quedarme con mi madre. Le tomé la mano y la miré. Ella simplemente sonrió. Pude ver cómo apartaban a otros niños o cómo los padres les decían que corrieran con un tono irritado. Pero no mi madre. Llevo conmigo este respeto por mi ritmo hasta el día de hoy, donde prospero en todos los entornos sociales, y donde ahora puedo transmitir este 'Power' a otros.

